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Fábula del Vendedor Analfabeto: "Benda y no Escriva":

Si fueses directivo de una gran empresa, ¿Cómo valorarías a tus empleados? ¿Por la cantidad de trabajo que realiza? o ¿darías más importancia a la calidad? ¿Tendrías en cuenta su formación y calificaciones en la universidad? Para haceros reflexionar sobre esta cuestión, hoy quiero compartir con vosotros un breve relato con el que me encontré en uno de los libros sobre liderazgo de John Maxwell y que considero muy interesante.  

Fábula del Vendedor Analfabeto: "Benda y no Escriva" 

 La historia habla de un vendedor que había sido contratado recientemente y que al cabo de una semana en su zona de ventas, escribió su primer informe a la dirección de su empresa. 

Al gerente de ventas casi le dio un ataque al leer el informe y darse cuenta de que había contratado como comercial a un analfabeto. El informe decía lo siguiente: 

 «Bine y bicité a este grupo que nunca nos havia comprao na hantes y les zaqué una guena orden. Aora boy pa Nueba Yor». 

 El gerente entró en pánico. Pero justo antes de llamar al vendedor para despedirlo, recibió un segundo informe que decía: 

 «E estao aquí dos dias y bendí meio miyón». 

 En este punto, el gerente estaba realmente confundido. No podía conservar un vendedor analfabeto, pero tampoco podía despedir al comercial que había superado las ventas de todo el equipo de ventas. Entonces, decidió hablar con el presidente de la compañía y poner el problema en sus manos. 

 Al día siguiente todos los del departamento de ventas se sorprendieron al ver las dos cartas del vendedor en el tablero de anuncios junto a la siguiente nota del presidente:

 «Emos estao despeldiciando demaciao tienpo tratando de escribil bien en bez de tratar de bendel. Todos devemos tratar de desplegar nuestras velas. Lean las dos caltas de nuestro bendedor estreya. Esta asiendo un güen travajo y toitos ustedes deberian ir y aser lo mismo». 

Moraleja: 

No siempre las personas con mayor número de títulos o con mejores calificaciones en la universidad son los más productivos. En el mundo laboral, lo importante al final son los resultados y bajo mi punto de vista esta es la medida en la que todo empleado debería ser valorado. 

Estoy seguro de que todos conocemos personas muy inteligentes pero incapaces de tomar decisiones, liderar equipos o que no poseen un ingenio y creatividad útiles en el día a día. Por el contrario, conocemos multitud de casos de éxito de gente sin formación, que fueron exitosos en el mundo laboral y empresarial y que lograron construir grandes imperios. 
"Debemos contratar y tener en nuestro equipo a la gente que hace que las cosas sucedan". O. Naveiras
martes, 10 de marzo de 2015
Posted by Óscar
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Fábula del buey y el caballo

En el artículo anterior, "El poder del NO", hablábamos sobre la decisión de hacer o no un favor a un amigo. Hoy quiero compartir con vosotros una fábula relacionada con este tema, fábula con la que me he encontrado en uno de los últimos libros que he leído y que me pareció muy interesante. ¿Habéis oído hablar alguna vez del granjero que era capaz de entender el lenguaje de los animales? Para los que no conozcáis la historia, ahí va:

FÁBULA DEL BUEY Y EL CABALLO


Había una vez un granjero que entendía lo que decían los animales, todas las noches se paraba cerca de la granja donde descansaban los animales y escondido escuchaba lo que hablaban.

Una noche oyó al buey quejarse al caballo de la dureza de su destino:

"Arrastro el arado desde la mañana hasta la noche. Poco importa que haga calor, que esté cansado o que la yunta me irrite el cuello, igualmente tengo que trabajar. En cambio, tú eres una criatura hecha para el ocio. Decorado con una manta de colores, no tienes otra cosa que hacer que llevar a nuestro amo a donde desee ir. Cuando no va a ninguna parte, descansas y paces durante todo el día" - decía el buey.

El caballo, a pesar de su alta cuna, era de naturaleza buena y simpatizaba con el buey. "Amigo mío", respondió, "trabajas mucho y me gustaría aliviar tu suerte. Así que, voy a contarte cómo puedes tener un día de descanso. Por la mañana, cuando venga a buscarte el mozo para la labranza, tiéndete en el suelo y empieza a mugir sin cesar para que diga que estás enfermo y así verá que no puedes trabajar."

Entonces, el buey siguió el consejo del caballo y a la mañana siguiente, el mozo se dirigió a la granja y le dijo al granjero que el buey estaba enfermo y que no podía arrastrar el arado.

“En ese caso, dijo el granjero, unce al caballo pues igualmente hay que labrar la tierra.”

Durante todo el día, el caballo que solamente había querido ayudar a su amigo, se vio forzado a hacer el trabajo del buey. Por la noche, cuando lo desengancharon del arado, tenía el corazón afligido, las piernas cansadas y le dolía el cuello porque la yunta se lo había irritado.

El granjero se acercó nuevamente al corral para escuchar.

El buey empezó primero. “Eres un buen amigo. Gracias a tu sabio consejo, he disfrutado de un día de descanso.”

“En cambio yo, replicó el caballo, soy un corazón compasivo que empieza por ayudar a un amigo y termina por hacer su trabajo. A partir de ahora, tú arrastrarás tu propio arado porque he oído que el amo decía al mozo que fuera a buscar al carnicero si todavía seguías enfermo."

Nunca más se hablaron y allí terminó su amistad.


MORALEJA

Como refleja la fábula en muchos casos hacer un favor a un amigo puede convertirse en hacer su trabajo por él. Por este motivo la recomendación es que si quieres ayudar a un amigo, hazlo, pero intenta siempre ayudar de forma que no recaigan sobre ti sus responsabilidades.


lunes, 2 de junio de 2014
Posted by Óscar
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Fábula del Remero

En esta época de crisis en la que los políticos y empresarios españoles identifican la falta de competitividad de las empresas españolas como uno de los motivos de la crisis debido a los costes laborales y la baja productividad, siempre me viene a la mente la conocida "fábula del remero". 

Seguramente muchos de vosotros ya conozcáis la fábula pero es una de esas historias que merece la pena leer una y otra vez para llegado el momento no caer en los mismos errores. Espero que os sea útil, ahí va:

LA FÁBULA DEL REMERO




Cuenta la historia que hace un par de años se celebró una competición de remo entre dos equipos formados por empleados de una empresa española y empleados de una empresa japonesa.

Nada más dar la salida el equipo japonés imprimió un fuerte ritmo y empezó a distanciarse del equipo español. Finalmente el equipo español llegó a la meta con una hora de retraso respecto al equipo nipón.

Una vez terminada la carrera, el equipo directivo de la empresa española se reunió dispuesto a tomar cartas en el asunto y analizar el motivo de tan bochornosa actuación. El comité directivo observó que la plantilla de la embarcación japonesa estaba formada por 10 remeros y un jefe de equipo mientras la española estaba formada por 2 remeros y 9 jefes de equipo, así que decidieron tomar nota y adoptar las medidas necesarias para la siguiente edición de la regata.

Volvió la competición al año siguiente y los remeros japoneses se impusieron a los españoles desde la primera remada aventajando en la línea de meta en dos horas al equipo español.

La dirección española volvió a reunirse para intentar identificar las causas de su derrota y analizar por que su cambio de estrategia había fallado. Esta vez el equipo español estaba compuesto por 1 director, 3 gerentes, 4, jefes de equipo y 2 remeros mientras que el equipo japonés había recurrido a la formación tradicional de 10 remeros y un jefe de equipo.

Desconcertados, los directivos españoles decidieron crear un plan mucho más vanguardista para el año siguiente. Esta vez no se dejarían sorprender por los japoneses y su equipo estaría formado por 1 director, 2 asesores, 3 gerentes y 3 auditores externos, además habían despedido a uno de los remeros por falta de implicación y habían contrato un vigilante de seguridad para que no le quitase ojo al único remero que quedaba, al cual le había quitado las vacaciones y los pluses de productividad por su bajo rendimiento.

El equipo asiático fiel a su estilo optó una vez más por su ya conocida formación integrada por 10 remeros y un jefe de equipo; esta vez el equipo japonés aventajó en más de tres horas al equipo español.

Inmediatamente el presidente de la compañía española convocó a su gabinete de crisis a la que asistió también el consejero delegado. Después de tres intensas horas de reunión llegaron a la siguiente conclusión: 

"El remero es un incompetente y en la siguiente edición el remero será subcontratado a una empresa externa ya que, a partir de la trigésimo quinta milla marina, se ha podido observar cierta dejadez por parte del remero de plantilla, llegando a rozar el pasotismo en la línea de meta..."

Finalmente por un acuerdo con la universidad local, el equipo directivo consiguió que la plaza del remero fuese ocupada por un becario.

Moraleja: Sinceramente espero que esta fábula os haya sacado una sonrisa, pero por desgracia, son muchos los casos en los que la historia no difiere tanto de la realidad. Bajo mi punto de vista, la burocracia, los costes organizativos y en muchos casos la falta de méritos y profesionalidad en el nombramiento de puestos directivos, son los que realmente lastran la competitividad de nuestras empresas. Sin embargo, las medidas que nos proponen desde los gobiernos o desde las asociaciones de empresarios, son enfocadas casi siempre al recorte de la masa productiva, ya sea congelando salarios, abaratando el despido, aumentando la edad de jubilación o incrementando la jornada laboral.

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martes, 21 de mayo de 2013
Posted by Óscar
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